Bar daytona fuenlabrada

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  1. El mundo… desde mi Harley;
  2. Los viajeros que vieron Daytona Road Side Cafe también vieron.
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Daytona Roadside Bar escenario del nuevo vídeo de LOQUILLO

Excelente Muy bueno Normal Malo 5. Pésimo Tipo de viajero. En pareja. En solitario. Época del año. Idioma Español. Todos los idiomas.

Punto de interés para moteros: DAYTONA CUSTOM BAR

Español Francés 1. Ruso 1. Lee lo que dicen los viajeros:. Filtro español. Actualizando lista Opinión escrita el 1 de febrero de mediante dispositivo móvil Buen precio y buena comida.

Fecha de la visita: Gracias, carlosmBRU. Opinión escrita el 20 de noviembre de mediante dispositivo móvil Ambiente, cocina y bebida Gracias, juanjesusp. Opinión escrita el 9 de noviembre de mediante dispositivo móvil Buen sitio pero errores graves. Beatrice D. Opinión escrita el 2 de noviembre de Genial. Pero bares hay muchos, casi tantos como familias en nuestro país; sin embargo pocos, muy pocos, atesoran en su interior una esencia tan viva como para recibir una impresión especial al penetrar en ellos, como para sentir que tienen una existencia propia, que tienen alma.

Se trata un don que detectamos de inmediato, en el mismo momento de entrar en su espacio. Respiramos su atmósfera, y con la primera bocanada, nos sentimos traspasados por el espíritu que preside ese local.

El rincón que hoy nos ocupa es, efectivamente, uno de esos bares con espíritu. Un espíritu que te envuelve y te transporta, hasta sumergirte por completo en el epicentro de su esencia. Al surcar con nuestra moto la cuadrícula de un polígono industrial, nadie diría que vamos a encontrarnos, sobre una de sus lindes, con el local que protagoniza este reportaje. Pero lo cierto es que sus rótulos, de tonos descoloridos, sus dibujos de moda en la época del Charleston y en la de la Yenka, y sus escenas recreadas con casi un siglo de por medio proyectan la imagen de un garito abandonado, cerrado antes de que desahuciaran el campo del Gas o de que desaparecieran los perros del antiguo canódromo.

Al cruzar el umbral, el reto no solo no desmerece sino que supera para nuestro asombro todo lo que hubiéramos imaginado. Al irrumpir en la atmósfera del Daytona, sentiremos una traslación inmediata a otra época, con una impresión muy distinta a la que provoca el paseo por las galerías de un museo, donde nos posicionamos como meros observadores de la historia o incluso como sus intrépidos analistas.

Un lugar para [email protected] y nuestras máquinas

En el Daytona, a poca imaginación que se tenga o incluso sin ella, experimentaremos un retroceso en el tiempo hasta vivir inmersos en los orígenes de la propia motocicleta, traspasando el plano de cada fotografía para percibir cómo eran, cómo se vivían aquellos primeros tiempos en los que la moto comenzaba a escribir la historia de una pasión que ha mantenido atrapados a millones de devotos feligreses, desde el momento en el que la descubrieron hasta el final de sus días. Fotos que evocan los años que vivieron el nacimiento del motociclismo.

Quemados de un tiempo ancestral en el que a buen seguro fueron distinguidos personajes, para quedar ahora enterrados en el saco del olvido. Quemados de una época primitiva, retratados en fotografías que se intercalan con las figuras históricas del motociclismo, inmortalizadas en dos colores y que todo buen aficionado tiene como referencia.

Una Harley-Davidson Electra policial emerge elevada de la pared que encontramos en el frente para desplegar su majestuosidad sobre nuestras cabezas, mientras caminamos hacia a ella bajo el asombro de una perspectiva inferior. Sin embargo, un misterioso magnetismo atrae nuestra mirada desde otro lado del bar.

Algo llama nuestra atención, sin verlo, para girar la cabeza y descubrir por fin, alzada sobre un pedestal del rincón derecho, la joya del bar Daytona. Sí, por inaudito que parezca, se trata del puro caza récords con el que Burt Munro batió la marca mundial de los biciíndricos en , sobre la sal de Bonneville. Una Indian casi preshistórica y un personaje que inspiraron la película del mismo título, y que protagonizó nada menos que Sir Anthony Hopkins. Paco nos explica que sí, que el Daytona toma la base de un negocio de hostelería con comida americana, pero que desde el principio quisieron salirse del guión por el que todo el mundo pasa para entender lo que es un bar.

También nos explica que para ello se acomoda mucho mejor el formato de la nave en un polígono, fuera del casco urbano, que un local comercial al uso, situado en cualquier calle dentro de una población. José, por su parte, nos cuenta también que lo enclavaron en esta zona un tanto apartada de Fuenlabrada para mayor facilidad de las motos, entrando y saliendo de un espacio, sin tener excesivamente cerca un vecindario al que pudieran molestar.

Nunca se han parado a contarlas. De esta forma, los 82 puntos de luz ponen a la vista todas las fotos y objetos, sin que ninguno de ellos tome protagonismo, como pudiera ser el caso de las obras de arte expuestas bajo los focos de una galería. Y al hablar sobre la réplica de la Indian de Burt Munro , nos revelan que se trata de una iniciativa y de una obra realizada al completo por la empresa encargada de la decoración. Hubiera sido digno de ver las caras de estadounidenses, canadienses o australianos, y entusiastas de la marca venidos de todo el mundo, dudando de la realidad que vivían mientras contemplaban esta réplica, así como otras reliquias de la velocidad, en un bar enclavado sobre un rincón suburbial de Fuenlabrada , una de las capitales del Sur de Madrid.

Igualmente un par de policías uniformados, sin gorra, como el viajante sudoroso que hace un alto en su maratoniana jornada. Gente que también llega en coche al Daytona desde cualquier punto de Madrid ; si bien es verdad que la mayoría de los que se dejan caer por el bar, viniendo desde fuera, lo hacen en moto. Privacidad de datos en los comentarios y responsabilidad de la autoría.

En la India suelen ser contundentes a la hora de actuar frente a los delitos. Pero en algunas ocasiones, también Macbor trae de vuelta el espíritu Scrambler de los años 60 en esta Eight Mile. La firma de Hamamatsu desdobla su naked deportiva de cilindrada media en una versión de 95 CV limitable a La tecnología se Lo mejora con elementos que lo convierten en el La nueva Ducati Multistrada destaca por su versatilidad, que la hace ideal para todo tipo de usos.

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